El reciente récord marcado por la éolica y que conllevó un descenso en el precio de la electricidad, no es más que un espejismo de una energía que no es la panacea universal que se vende. Cada ciclogénesis o temporal, la eólica marca récord, pero no podemos pretender venderla como una panacea a una energía que no es constante (fue una de las múltiples responsables de la subasta del CESUR) y que estos récords, no se pueden almacenar. La energía eólica es buena, pero no es la panacea.
Este pasado martes, la Asociación Empresarial Eólica (AEE) comunicaba que la energía producida por los molinos eólicos provocaban una caída en los precios de la energía (días después del tarifazo) gracias a que el martes de Nochebuena, la eólica cubrió el 47,5% de la demanda de electricidad de España, mientras que el miércoles de Navidad aportó el 53,8%. Al entrar a precio cero en el ‘pool’ y al desplazar a tecnologías más caras, la eólica hundío el mercado.

Fuente ABC
Visto así, alguien no muy dado en la materia, comenzaría a especular hablando del robo de las eléctricas, bla bla bla o que al gobierno no le interesa las renovables y claro aquí tenemos el ejemplo de que las renovables bajan el precio de la energía… cuando la realidad es algo más compleja.
La eólica es buena, pero no es la panacea
En los últimos años, la energía producida por los aerogeneradores ha estado en constante aumento, hasta el punto que el 19 de Diciembre 2013 la eólica era tecnología que más había contribuido a la cobertura de la demanda eléctrica anual con un 21,1% (18,1% en 2012), un 0.1% superior a la energía nuclear (21,0% en 2013; 22,1% en 2012) según el balance provisional (PDF) publicado por Red Eléctrica de España (REE) y que se celebró con gran júbilo por la patronal eólica y diversos grupos de presión.
Sin embargo, si miramos los datos más actualizados del 27 de Diciembre, observamos como la nuclear ya había superado a la eólica con 56.814 GWh de la Nuclear frente a los 54.295 de la eólica, porque ese 0,1% de diferencia, es una cifra insignificante a la que había que añadir que varias centrales nucleares habían estado en parada técnica.
Visto así en bruto, la eólica se presenta como una energía maravillosa, pero es un sistema de producción energética extremadamente irregular, ya que en los momentos en los que hay unas condiciones de viento superiores a las habituales (ciclogénesis, borrascas, etc…) la eólica alcanza récords y es la primera tecnología superando a las térmicas y a la nuclear, ya que en los meses de enero, febrero, marzo y noviembre (que se caracterizaron por periodos de vientos constantes y sostenidos, debido a diferentes temporales y ciclogénesis varias) la generación eólica ha sido la tecnología con mayor contribución a la producción de energía total del sistema.
Un ejemplo de esta irregularidad, la tenemos en este mismo mes de Diciembre, donde la irregularidad de la eólica, fue una de las responsables de la subida del 11.5% en la subasta del CESUR dejando la (in)existencia de posibles irregularidades al margen.
Conviene decir y es algo que apenas se ha destacado, que las dos terceras partes del mes de diciembre se caracterizaron, desde el punto de vista metorológico, por el dominio de un potente anticiclón y de la práctica inexistencia de viento, dejando unos 500 MW de producción eólica frente a los 6000-7000 MW de producción eólica que serían habituales en cualquier mes de Diciembre, provocando la entrada en servicio de los ciclos combinados a producir energía (un 50% más caro), ya que varias nucleares estaban en parada técnica.
Un ejemplo de esto, lo podemos en los datos disponibles de generación eléctrica de REE, donde el miércoles 4 de Diciembre, la eólica apenas producía un 5% de la energía generada en España, una situación que contrasta con el miércoles 5 de Diciembre de 2012 cuando producía el 28% de la energía generada, aunque la energía producida durante la noche, compensaba los datos globales de generación.
Eólica 4 de Diciembre de 2013 vs Eólica 5 de Diciembre de 2012. Datos de REE.
Por otra parte, conviene decir que aunque es cierto que a nivel global, presenta unos datos espectaculares, también es cierto que en los meses de verano, la energía eólica cae a mínimos y son la térmica y la nuclear, las que tienen que sacar las castañas del fuego.
¿La energía eólica es mala? No, en absoluto.
En absoluto pretendo criticar a la energía eólica; a pesar de los problemas ocasionados en la desaparición de ecosistemas como ocurrió con las turberas de lo que podríamos hablar otro día, es una energía muy buena, pero que tiene el pequeño problema de que la producción es instantánea y dependiente de las condiciones metereológicas, y de momento aún no somos capaces de almacenar esa energía producida en exceso para inyectarla en el sistema cuando más lo necesitamos y tener unos precios más bajos (la hidroeléctrica reversible aún está en pañales y su instalación masiva, no es la mejor alternativa por su impacto en los ecosistemas).
La idealización de un sistema energético 100% renovable, como pretenden algunos grupos «ecologistas»*, es algo prácticamente imposible mientras no podamos almacenar la energía, lograr una producción constante tanto en los meses de invierno como de verano o tener una energía termosolar suficientemente desarrollada.
No hace falta chuparse las pollas para defender la energía eólica. Ganaríamos más si explicáramos todos los datos y no únicamente los que nos interesan, como que por ejemplo, que a día de hoy las renovables aún no son una realidad.
Nota
Pongo «ecologistas» por el pequeño motivo, de que no se puede ser muy ecologista defendiendo renovables que provocan la desaparición de ecosistemas como ocurrió con las turberas o que en la mayoría de los casos, están enclavados en zonas de Red Natura, LIC, etc… o considerar a la hidroeléctrica como «renovable» cuando es una energía que dependemos de un recurso como es el agua y con una perspectiva de aumento de sequías por el cambio global por no hablar de los efectos en los ecosistemas, pero bueno eso son nimiedades cuando hay que vender una «energía verde».




