Nota personal: Una llamada de auxilio


Este post no es un post normal. Si no quiere, no lo lea. Es una historia personal, quizás demasiado personal o no. Dos personas que tras casi 30 años son 2 desconocidos. Una enfermedad larga, una posible depresión, un cansancio acumulado. Una persona totalmente dependiente, otra que es incapaz de aceptar ayuda. Una lucha que se lleva todo por delante.

Este post no es normal. No voy a hablar ni de fracking, lecturas de domingo o del precio de la vainilla. Hace años comencé a escribir un blog (silencioymirada.blogspot.com) en el que contaba mis penas. Lo cerré o lo cerró google. Ahora me queda este y mi mal escribir es mi forma de escape. Lo fue entonces y lo vuelve a ser ahora. Desde el Jueves he dormido 15 horas escasas. Y escribir, lo necesito para poder organizarme la cabeza.

Ella

Enfermó hace 12 años. Su declive. Un cáncer de colon-útero. Demasiado extendido cuando se detectó. Un largo proceso posterior, quizás demasiado (2 años). Varias veces al borde de la muerte. La quimioterapia más agresiva que existía, ya que era una situación compleja. Una bolsa de colostomía de por vida. Hace 7-8 años (es algo tan asumido que casi perdí el cuándo), le llevó a la necesidad de diálisis 3 días a la semana. Sus riñones quedaron prácticamente inutilizados.

Esta situación cambió para siempre su vida y la del resto. Cada dos días enchufada a una máquina. Imposibilidad de tener una vida normal. Imposibilidad de estar más de dos días fuera. Lo cambió todo, incluyendo su cuerpo. 35 kilos menos en los últimos 4 años. Debilidad absoluta. 8 pastillas diarias. Invalidez. Una persona totalmente dependiente.

El

Trabajador durante más de 40 años. Siempre atento hacia ella. Siempre dispuesto hacia todo el mundo. Una persona que habitualmente iba al bar, aunque lo normal. Una persona que no se deja aconsejar. Siempre tiene que tener razón. Una persona autoritaria.

Su jubilación significó su declive. ¿Su pasatiempo? Una finca que cultivar. ¿Su vida? Comer más, beber más. Obeso, su botella de vino comida y cena. Arritmias cardíacas hace años, pero ninguna medida de control. ¿Dejarse ayudar? ¿Para qué? ¿Tener un catarro y que se convierte en una tos crónica? Tonterías. ¿Aceptar consejos de sus allegados? Ellos no saben nada.

Desde hace un año esta situación empeoró. Más comida. Más bebida. Más tiempo en el bar. Mañana y tarde. Más autoritario, menos aceptar la opinión del resto.

Le toca ser presidente de la comunidad de vecinos. Se desvive por ella. Los vecinos se aprovechan. Se ríen de el. Alguien se lo dice. ¿?

¿Una depresión encubierta por la situación de ella? Posiblemente. Quizás lo más seguro. ¿Pero cómo ayudarle? “El que debes de recibir ayuda eres tu, no yo”.

La tercera pata

Lo llamaremos CyC. Vivió la etapa de ella en el cambio hacia el instituto. Poder perderla, le hizo aprender rápido. Quizás demasiado rápido. Siguió luchando. Sacó una carrera. Ahora luchando por un doctorado cuando en el bachillerato no daban nada por el. Hasta hace unos días con su primer sueldo pero buscando y rebuscando hasta la más mínima beca para seguir o hacer una estancia.

Una relación que se fue acrecentando con ella, pero que se fue enfriando con el hasta ser un muerto viviente que ve cada día. Hace tiempo que dio por imposible poder hablar con el. Conoce demasiado bien la respuesta. No. Tu eres el problema.

Algo de razón tiene. Engordó 15 kilos en los últimos dos años. Ansiedad. Falta de poder hacer algo. Desde hace meses intenta bajarlos. Su nuevo pasatiempo.

La montaña rusa

CyC luchando por su doctorado. Horas en un laboratorio. Cada vez que llegaba a casa, encerrado en su habitación escribiendo o buscando datos. No sabía lo que ocurría en su casa durante el día. Al llegar por la noche todo parece(ía) normal.

Desde hace unos meses esta situación empeoró. 2+1 extraños viviendo en una casa. Como auténticos desconocidos. Cada parte hace su vida, su comida. Silencio. A veces hablan. Poco. A veces es para discutir.

Además de sus problemas de salud, ella ahora tiene faltas de audición y olvidos temporales. ¿Reales? ¿A propósito?.

El aumenta sus visitas al bar. Ahora con nuevas compañías. Un excompañero de trabajo, con 2 matrimonios…ahora en soledad. Mala pieza en su momento y mala ahora. Salen de uno y entran en otro. Medias verdades para decir que iba a buscar a alguien, aunque luego no sale del sitio y cambios de acera para no encontrarse con el. Reproches mutuos.

– Pasas la vida en el bar. Llegas apestando.

– ¿Qué voy a hacer? ¿Quedarme en casa?

Silencio. Más silencio.

Desconfianza de ella por el dinero. Le pide a CyC que en cuanto pueda, el dinero de ella lo ponga a su nombre. El fuera. Que siga haciendo lo que quiera pero ese dinero de la herencia de sus padres que no lo toque. El se entera. Si un día se tiene que ir a una residencia ¿qué hace? Tiene una pensión de invalidez pequeña por todos sus problemas. Le faltaron 2 años para llegar a los 25 mínimos para la jubilación.

CyC comprende ahora todo. Comprende que un día llegara más tarde de trabajar, ella le reprochara que no le llamara. Está sola. Y si le pasa algo, el no está. ¿Dónde va a estar? Ya lo sabemos.

Comprende que hace unos días cuando le hablaba ilusionado de pedir una beca de estancia, ella agachara la cabeza y no dijera nada. Se ve totalmente sola.

CyC le propone marcharse de aquí. Esta situación empeorará. Lo sabe. Hace tiempo que se quería marchar aunque hasta que se lograra estabilizar algo no puede hacer planes. Ahora tiene una compañía inesperada. No se espera su respuesta.

– Sí, pero si no te dan la beca… y aún así…complicado.

Al borde del lloro. De no ser por su dependencia, hace tiempo estarían fuera.

– Que siga haciendo el su vida, que para eso sabe todo.

La familia de ella también tiene sus achaques de salud. Imposible irse.

– Seguir aquí mientras podamos. Esperemos si se da cuenta.

– Es imposible. Hay que irse. Esto no va a cambiar.

No es fácil. Bienes gananciales. Hicieron dinero en su momento. Invirtieron, lograron con más pena que gloria tener un piso alquilado que le daba un dinero. Tiene miedo a todo lo que puede venir. Y más en su situación.

Aunque lograra hacer todo y salir bien, CyC tiene que continuar con su doctorado. ¿La estancia? Estando la situación así, imposible estar una semana fuera. Miedo a su reacción, la de el y la de ella. ¿Dejar su doctorado e intentar buscar algo para poder compatibilizarlo con su nueva vida? Cada día se hace más complicado compatibilizar toda esta situación.

¿Qué? ¿Cómo?

1 – ¿Contratar un detective para que lo siga y le demuestre que se pasa con la bebida y tiene que cambiar? CyC no quiere pensar en su reacción.

2 – Pedir ayuda al médico de cabecera para ver qué se puede hacer? ¿Pedir una evaluación psicológica de la posible depresión que ahora ya nos va a afectar a todos? Cyc no quiere pensar en la reacción.

3 – ¿Buscar ayuda en la asistencia social municipal para ver qué se puede hacer? ¿Abogados? ¿Y si se entera él? La salida es complicada. Demasiadas cosas. Su dependencia lo complica todo.

4 – ¿Que ella se marche a una residencia? CyC nunca se lo perdonaría. Posiblemente acabaría con la vida de el y con la suya propia.

Gracias

El jueves por la noche, CyC no aguantó más y lo contó por twitter. Aún no sabe cómo agradecer la infinidad de comentarios y casos parecidos que recibió pero la situación de ella lo complica todo. CyC no sabe cómo agradecéroslo.

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Acerca de andresrguez

Doctor por la Universidade de Vigo. Campo de especialización: comportamiento del plomo en suelos mineros, urbanos y campos de tiro, a través de técnicas espectroscópicas, toxicológicas y aplicación de nanopartículas.
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18 respuestas a Nota personal: Una llamada de auxilio

  1. Hola, Andrés. No me conoces, pero yo a ti sí, un poco. Desde hace un año. Hasta ahora para mi solo eras un interesante divulgador científico dedicado también a la ciencia en su vida profesional. Alguien interesante por el que sentir un gran respeto. Ahora te leo esto que cuentas, una persona a la que no conocía de nada en lo personal. Me intento poner en tu lugar y debe ser un infierno, además un infierno que no depende solo de ti. No es la primera historia de ese estilo que oigo, pero por suerte no son muy abundantes. A ti te ha tocado. Lo siento, de verdad. Me gustaría poder hacer algo para ayudarte, pero no se me ocurre cómo. Un abrazo, de todos modos.

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  2. Esther dijo:

    Uf, no sé que decir pero siento la necesidad de dejarte un comentario. Siento la necesidad de decirte que te admiro por ser lo suficientemente fuerte como para seguir adelante ante semejante situación. Que te admiro por conseguir compatibilizar semejante situación con la tesis doctoral (sé lo que es una tesis en ciencias). Que te admiro por tu fidelidad a tu madre a la que te niegas a dejar en la estacada. Que te admiro por tu valentía al contar algo tan personal a tanta gente. Que te admiro por ser tan generoso al ser capaz de renunciar a algo que te hace tanta ilusión por no dejar a tu madre sola.
    En fin, que no sé como ayudarte. Pero sí que sé una cosa. Que tenía que demostrarte mi admiración. Porque está claro que eres una persona fuerte, luchadora, generosa y fiel. No dejes de luchar por favor.
    Un abrazo enorme.

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  3. Pingback: Bitacoras.com

  4. Uyulala dijo:

    Buenas tardes, Sr. Licenciado.

    Siento que no podía pasar la oportunidad de decir lo que pienso, aunque de poco vaya a servir… En primer lugar, lamento la situación en la que te encuentras. Desgraciadamente nadie sopesa la posibilidad de que algo así pueda suceder y la expectativa de que pudiera llegar a ocurrirle a uno se torna demasiado abrumadora. Decir que has sido muy valeroso al contarlo (y que te admiro por ello) y que abrirte a los demás es el primer paso a alcanzar una solución.

    Ahora bien, el inmovilismo, por complicadas que resulten las alternativas no es una opción. Sólo contribuirá a agravar profundamente todavía más el problema. Del mismo modo, callarse tampoco ayuda. Has de hablarlo con ambos, sea cual sea el camino no deberías optar por una vía unilateral. Tienes que insistir hasta hacerle ver el problema, si no por él, por ella. Dile cómo te sientes, todo lo que sufres por esta mierda. Tal vez te sorprenda lo similares que puedan llegar a ser vuestras posturas…

    Y, aunque te resulte difícil creerlo ahora, el tercero en discordia también es importante; Tu vida debe tener peso en la decisión que tomes. Has seguido un camino demasiado tortuoso para dejarlo ahora. Has salvado demasiados obstáculos y tragado demasiada mierda como para echarte atrás, por complicado que resulte todo. Si ahora lo dejases arrastrarás de por vida la duda del “si”.

    En fin, lamento no haber sido de ayuda. Estaré ahí para escucharte, para lo que sea necesario si así lo deseas. Incluso me abriré una cuenta en mierdiTwitter!

    Un abrazo y mucho ánimo.

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  5. Ominona dijo:

    Me sumo a los que te envían su apoyo. Lo que te voy a decir no creo que sea lo más popular, pero creo que además de pensar en los demás, deberías pensar en ti. Tenlo en cuenta porque si no ya no serán dos vidas “machacadas”, serán tres. Quien de verdad te quiera de corazón, comprenderá que te esfuerces en salir adelante. Luego estarás en mejor situación para ayudar. Haz lo que esté a tu alcance humanamente, pero si no puedes cambiar la situación, machacarte no la mejorará, no te sientas culpable, centrate en lo tuyo y ayuda después desde una mayor independencia. Cuando estás dentro de una situación así se pierde la perspectiva, creeme muchos hemos tenido lo nuestro. Lo siento.

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  6. Eugenio dijo:

    Hola Andres, lo siento de verdad.
    Lo único que se me ocurre decir es que advierto un terror a la reacción de esa persona. Sin embargo, si lo piensas bien: ¿qué es lo peor que realmente te puede hacer, además de un montarte un buen escándalo, que lo puedes imaginar?.
    Haz lo que te toca hacer, te guste o no. No pretendas arreglarlo todo a la vez, no hay fórmula mágica. Vete por partes: distingue lo que puede ser primero, segundo y tercero. Creo que la consulta a los servicios sociales es lo primero, y tendrás que dar pasos duros. Lo que merece la pena lleva pena.
    Piensa también en tí. Estoy seguro de que ella te lo agradecerá.
    No es tema de escribir. Si en algún momento puedo ayudar y hablar, ahí estamos.
    Un abrazo y gracias por todo.
    Eugenio.

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  7. saó dijo:

    Pon el tema en manos de profesionales que saben qué hacer, te asesorarán bien y te tranquilizarán y tú piensa en tu futuro. Si sales adelante conseguirás darle la vuelta a todo esto porque con el tiempo tus logros acabarán siendo los suyos. Aunque no lo creas, se sentirán orgullosos.
    ¡Uno de los tres debe avanzar y tú puedes! Un abrazo. 🙂

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  8. Mariel dijo:

    Hola Andres, hasta hace diez minutos no de ti y ahora no pretendo decir que conozco todo, me has permitido asomarme por la ventana; he percibido tristeza, dolor y fuerza

    Querrias seguir siendo fuerte? a miles y miles de kilómetros te hago compañía, te escucho, te acompaño en cada una de tus decisiones.

    Te dejo un abrazo

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  9. Paco dijo:

    Hola Andrés, probablemente nunca lleguemos a conocernos pero hace tiempo que te leo. Es dolorosamente complicado pero tiene una solución. El problema real es encontrarla. No desistas, está ahí, en alguna parte, y merece la pena encontrarla. Mientras tanto sé fuerte hasta que veas clara la solución.
    Un abrazo

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  10. Iñaki dijo:

    Hola, Andrés,

    esta mañana leía intrigado algunos de los tuits y no tenía claro de dónde venían (se mezclaban con los que estás poniendo respecto del vandalismo de unos cuantos radicales futboleros) hasta que he tenido un rato para hurgar en tu TL y he encontrado esto.

    Apenas te conozco de ser alguien cuyas opiniones y comentarios en Twitter me parecen interesantes, pero es suficiente como para que este asunto me afecte un poquito y quiera escribirte por aquí. Es lo mínimo cuando a no pocos desconocidos nos regalas mucho y muy bueno, especialmente en este blog.

    No puedo decirte mucho más que ánimo y, sobre todo, paciencia. No desesperes. Todo pequeño paso que deis para solucionar esto será una gran alegría para ti, pero también para todos los que te apreciamos como persona a través de estos montones de bits y cacharros que nos permiten saber de ti.

    Un fuerte abrazo.

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