¿Fracaso de la vacuna contra la Malaria?


La vacuna RTS,S apoyada por la Fundación Gates y cuyo desarrollo encabeza el español Pedro Alonso, es la candidata a vacuna contra la Malaria desde hace unos 20 años. En los últimos tiempos, la esperanza parecía ser real al mostrarse buenos resultados, pero en las últimas fases de la experimentación se observa cómo no se pierde la protección a medio plazo reduciéndose la eficacia de la vacuna. ¿Fracaso de la vacuna contra la malaria?

Los últimos datos parciales publicados en el ‘The New England Journal of Medicine’ (NEJM) sobre los datos después de 4 años de vacunación, muestran que la eficacia de la vacuna se reduce a un 16,8% después de reducirse del 50% en 2011 y al 30% en 2012

El trabajo realizado sobre una población de estudio de 447 niños de 5 a 17 meses en Kenia, la mitad recibió esta vacuna y la otra mitad un pinchazo contra la rabia. El estudio se centra únicamente en la malaria clínica, y no en la llamada malaria grave.

La protección de la RTS,S se desplomó con el tiempo y además no se mantuvo constante en las zonas con mayor prevalencia de malaria.

Tomando datos sobre la incidencia de la enfermedad, los investigadores observaron que la vacuna protege un 45% a niños en zonas con poca malaria, pero apenas un 15,9% a los menores más expuestos al Plasmodium falciparum, el parásito que la provoca. (vía El Mundo)

Pedro Alonso, uno de los padres de la vacuna, codirector del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (Mozambique), uno de los 11 centros que participan en este estudio explica a El Mundo que “Es parte de un ensayo en fase II, previo al de fase III actual, lo que dice es que la eficacia decae en el tiempo, algo que ya habíamos visto en estudios previos y que también fueron publicados. Pero este estudio, ni los anteriores, nos dicen cuánto decae esa eficacia y si lo hace por igual en distintas zonas en función de la intensidad de transmisión. Eso sólo lo sabremos cuando se hayan analizado a finales de este año los datos del ensayo en fase III”

A finales de 2013 o inicios de 2014 tendremos los datos definitivos y será entonces cuando podremos dar más luz a la pregunta que nos habíamos planteado y podremos ver si la vacuna es realmente eficaz, como se planteó en un inicio, cuando protegía al 77% de los vacunados en 2004.

A diferencia de una vacuna contra un virus, donde el porcentaje de eficacia debe de estar por encima del 90 al 95%, en este caso por la complejidad del ciclo vital de los 4 parásitos causantes de la malaria (Plasmodium falciparum, P. malariae, P. ovale y P. vivax) así como de las complejidades del desarrollo de la enfermedad (véase ¿Por qué es tan compleja la lucha contra la malaria?), es el clavo al que se agarran los investigadores del proyecto, aunque las críticas no tardan en llegar.

“La eficacia de sólo un tercio es probablemente demasiado bajo para ser útil clínicamente”, dice Tim Peto, investigador de enfermedades tropicales y medicina clínica en la Universidad de Oxford, Reino Unido y añade que incluso esta cifra principal es una sobreestimación, porque la eficacia de la vacuna parece disminuir con el tiempo. “Una mejor manera de resumir los datos es que la vacuna tiene un 50% de eficacia en los 3-4 primeros meses, pero parece que deja de funcionar después de cerca de 6 meses” dijo en declaraciones a Nature en 2012 con los anteriores resultados.

¿Por qué no resultan tan exitosos estos ensayos?

Uno de los principales motivos, por los que este ensayo tendría unos resultados tan escasos, sería la inmadurez del sistema inmunitario de los recién nacidos, así como los anticuerpos heredados por vía materna pueden interferir en la acción de la vacuna RTS.

Otro de los motivos que achacan los investigadores, es que la vacuna se está probando en países donde los niveles de transmisión son totalmente diferentes, ya que el estudio con niños de 5 a 17 meses se realizó en países con transmisión de malaria moderada y los resultados provisionales del ensayo actual, consiste en un ensayo clínico con 15.460 niños en 11 sitios en siete países subsaharianos, entre los que se incluyen países donde la transmisión es muchísimo más potente.

¿Se seguirá adelante con la vacuna?

Esta es la gran pregunta que se vuelve a hacer mucha gente, después de estos resultados y el dinero que lleva aportado la Gates Foundation, GSK y otras entidades colaboradoras del proyecto. Con los resultados de 2012, dijeron que seguirían adelante con el desarrollo, por el conocimiento que estaban logrando sobre la vacuna… pero ahora no se sabe a ciencia cierta. De momento lo que han dicho es que van a esperar a tener los resultados definitivos.

Cabe destacar que estos resultados no son definitivos y aunque arrojan muchos interrrogantes, la realidades que “esta vacuna ha mostrado una protección en un subgrupo de niños y esto debe ser visto como una oportunidad” tal y como destacaba un editorial de NEJM aunque también se destacaba que “que hace falta tener un conocimiento más detallado de la respuesta del hospedador para alcanzarla” por lo que es posible que aún pasen muchos años hasta que se pueda tener una vacuna candidata con posibilidades de su uso a gran escala sin ser un ensayo médico. A pesar de todo, el uso de esta vacuna junto con nuevos medicamentos, podría reducir la mortalidad por malaria entre un 25% (Mundo) y un 33% (África)

Para GSK, la farmacéutica que posee la patente de la proteína de la vacuna (véase la explicación en el siguiente apartado) y que aporta la parte tecnológica a la investigación, se muestra optimista con los resultados a pesar de ser mediocres, ya que “ahora han visto cómo es la reacción inmunológica en diferentes grupos poblacionales por lo que la compañía tiene la intención de seguir adelante”. GSK se ha comprometido a vender la vacuna en el coste de fabricación más un 5% que se reinvertirá en un fondo para la investigación de vacunas contra la malaria u otras enfermedades tropicales desatendidas.

SPf66 (Patarroyo) vs. RTS,S (Pedro Alonso, GSK, Gates Foundation)

La primera vacuna objeto de ensayos de campo fue la SPf66, desarrollada por Manuel Elkin Patarroyo en 1987. Durante la fase I de los ensayos se demostró una tasa de eficacia del 75% y la vacuna pareció ser bien tolerada por el sistema inmunológico de los sujetos.

Los ensayos de las fases IIb y III fueron menos prometedores ya que la eficacia cayó hasta situarse entre el 38,8% y el 60,2%. Un ensayo llevado a cabo en Tanzania en 1993 demostró una eficacia del 31% después de un año de seguimiento. Sin embargo un estudio más reciente (aunque controvertido) realizado en Gambia no mostró ningún efecto. A pesar de los períodos de prueba relativamente largos y del número de estudios realizados, aún no se conoce la forma en que la vacuna SPf66 confiere inmunidad, por lo que sigue siendo una improbable solución a la malaria. (Vía Creamoselfuturo)

La vacuna RTS,S/AS02A, la empezó a desarrollar un laboratorio norteamericano y siguió el británico Glaxo Smith-Kline durante 10 años, pero después se aparcó porque el mercado de la investigación en malaria no tiene excesivo interés económico además del desconocimiento hasta aquel momento de factores decisivos en materia de variabilidad que hacían que la investigación estuviera estancada y que todo el dinero que se invirtiera, significara quemarlo sin avanzar prácticamente nada ya que en el momento en el que aparcaron el proyecto ya llevaban invertidos cerca de 300 millones de dólares y sin ningún tipo de resultados.

Con el desarrollo de nuevas técnicas de estudio que hasta ese momento no se conocían se comenzó a remotar el interés por la vacuna, en especial con la creación de un consorcio público-privado entre PATH Malaria Vaccine Initiative (Fundación Gates), la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline, y el Walter Reed Army Institute of Research (que son los que poseen la infraestructura necesaria para la producción de vacunas a gran escala en muy poco tiempo); así como ayuda de la Agencia Española de Cooperación internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores junto con el Gobierno de Mozambique para el desarrollo de la vacuna en Mozambique.

La RTS,S/S01 que se está probando en la actualidad, es una vacuna realizada a partir de la proteína RTS, S generada por ingeniería genética que combina un fragmento del circumsporozoito de P. falciparum, el principal parásito causante de la malaria, y moléculas del antígeno de superficie del virus causante de la hepatitis B destinada a reforzar la respuesta inmune del cuerpo así como un sistema adyuvante propiedad de GSK por el que la RTS,S induce la producción de anticuerpos y células T que interfieren la capacidad de infección en humanos del parásito de la malaria.

Desde 2001, cuenta con el apoyo económico de la Gates Foundation, que lleva donados más de 200 Millones de dólares y otros 200 Millones aportados por GSK, que eleva su cifra de gasto total hasta los 500 Millones dólares desde que iniciaron la investigación hace casi 30 años.

Una vez más, los parásitos del género Plasmodium, causantes de la malaria, han demostrado que son unos auténticos expertos en escabullirse de la lucha que contra ellos llevan a cabo miles de científicos a lo largo de todos el mundo.

La explicación de ¿Por qué es tan compleja la lucha contra la malaria?

– Una visión parasitológica ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué?

La malaria, es una enfermedad producida por un protozoo. Ciertas especies del Género Plasmodium, son las responsables de la malaria eh humanos y algunos primates. Para comprender un poco el Género Plasmodium, debemos de decir que es un género que se divide en 9 Subgéneros, albergando hasta 175 especies diferentes.

De estos 9 subgéneros, solo 2 afectan a la especie humana, el Subgénero Plasmodium (Laveriana) sp y el Plasmodium (Plasmodium) spp, en el primero es la especie P. (L.) falciparum y en el segundo las especies P. (P.) vivax, P. (P.) ovale y P. (P.) malariae siendo las 4 especies transmitidas por la hembra de los mosquitos del género Anopheles sp, que cada una de ellas, producirá estados febriles de diferente gravedad.

La hembra del Anopheles infectada es portadora de los esporozoítos del Plasmodium en sus glándulas salivares y al picar a una persona, los esporozoitos son liberados a través de la saliva, entrando a la sangre hasta migrar al parénquima hepático, donde se multiplicarán.

Del parénquima hepático, van a infectar los eritrocitos y se seguirán multiplicando, dando lugar a las formas características de la malaria formando trofozoitos, merontes y merozoitos, hasta formar gametocitos masculinos y femeninos, que van a ser los responsables de la transmisión.

De esta forma, cuando una hembra de Anopheles que no está infectada, cuando acude a picar a una persona que está enferma, al picar de la sangre, ingiere los gametocitos y es en el interior del mosquito, dónde después de un ciclo sexual de las células, se producirán esporozoitos que irán a las glándulas salivares del mosquito y y así estar listo para una nueva picadura.

De ahí que sea tan importante evitar la picadura de los mosquitos, porque son posibles vectores de la enfermedad.

– La variabilidad del parásito

Como hemos dicho, de las 175 especies que forman el Género Plasmodium sp. aproximadamente 4, son las causantes de la enfermedad en humanos y de los diferentes estados febriles, siendo P. falciparum, la especie que produce la mayor gravedad, así como una de las mayoritarias.

En un artículo de 2001, publicado en Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences, investigadores de la Universidad de South Carolina y de la Universidad de Roma demostraron que el parásito genéticamente era muy variable.

Escribieron que la variabilidad genética de P. falciparum es determinante para su susceptibilidad a los efectos de los fármacos. Cuanto mayor es esa variabilidad, más probabilidades existen de que el parásito genere resistencias a vacunas y medicamentos.

Los autores llegaron a analizar la secuencia de ADN de P. falciparum en 23 posiciones de su genoma para concluir que poseía un elevado grado de diversidad genética, especialmente en África, lo que provoca complicaciones a la hora de la lucha contra el parásito, especialmente a la hora de buscar una vacuna, de la que hablaremos luego.

El secuenciamiento de genes de P. falciparum ha demostrado diferencias tanto en tamaño como en la secuencia de regiones repetitivas que codifican para la parte inmunodominante de antígenos altamente polimórficos. Llegaron a calcular, que el parásito tenía una diferencia por cada 1.000 letras de su genoma.

– La respuesta humana frente a la picadura

Los accesos febriles característicos del Paludismo son el resultado de la esquizogonia que se producen en los eritrocitos. En función del tipo de parásito, la división producida en el interior de los eritrocitos y la producción de “células malignas”, va a provocar una respuesta del organismo frente a esas células, mediante diferentes estados febriles.

En el Caso de las Fiebres Tercianas, con una intermitencia de 48 horas, son comunes en las especies P. (P.) ovale y P. (P.) vivax, cuyos respectivos ciclos esquizogónicos duran igualmente 48 horas, de modo que existe una alternancia de un día febril y otro no.

Las Fiebres Cuartanas, tienen una intermitencia de 72 horas de modo que se producen 2 días no febriles seguidos de un día febril, son comunes en P. (P.) malariae cuyo ciclo esquizogónico intraglobular dura 72 horas.

Las Fiebres Trópicas, causadas únicamente por la especie P. (L.) falciparum se pueden presentar además de ciclos regulares de pirexia a intervalos de 48 horas, fiebres constantes, irregulares y elevadas, denominadas Fiebres Continuas o Cotidianas.

Más información

– Olotu et al. 2013 Four-Year Efficacy of RTS,S/AS01E and Its Interaction with Malaria Exposure. N Engl J Med 2013; 368:1111-1120March 21, 2013

– RTS,S Clinical Trials Partnership (2011) First Results of Phase 3 Trial of RTS,S/AS01 Malaria Vaccine in African Children. N Engl J Med 2011;365:1863-75.

– RTS,S Clinical Trials Partnership (2012) A Phase 3 Trial of RTS,S/AS01 Malaria Vaccine in African Infants. N Engl J Med 2012 November 9, 2012 DOI: 10.1056/NEJMoa1208394

– Reuters – Protection offered by GSK malaria vaccine fades over time

– Nature – More Sobering Results for Malaria Vaccine

– ScienceMag – A Setback for Malaria Vaccines

– El Mundo – Datos parciales muestran una eficacia nula de la vacuna contra la malaria a los cuatro años

– Ciencias y Cosas – Resultados mediocres de la vacuna RTS,S contra la Malaria

– Ciencias y Cosas – ¿Por qué es tan compleja la lucha contra la malaria?

– Nature – Malaria vaccine gives disappointing results

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Acerca de andresrguez

Doctor por la Universidade de Vigo. Campo de especialización: comportamiento del plomo en suelos mineros, urbanos y campos de tiro, a través de técnicas espectroscópicas, toxicológicas y aplicación de nanopartículas.
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